Si tienesuna pinza
Significa que tienes nuestra tarjeta y, en principio, nos has conocido. Si no es así, piensa en quién te la ha dado y por qué. Sea cual sea la historia, llámanos o envíanos un correo: seguro que tenemos cosas de las que hablar.
Y si todavía no sabes qué hacer con ella, te proponemos una lista de cosas.
Pínchala en el bote de lápices de tu escritorio: siempre va bien tenernos a mano. Pínchala en el flexo de la mesa: nunca se sabe cuándo te puede venir la luz. Tiende la ropa, un clásico si no tienes secadora. También va muy bien para cerrar paquetes de pasta, arroz, azúcar, avena, etc. O puedes pinchártela en la ropa, en el bolsillo de la camisa o en la solapa de la chaqueta, y salir a tomar algo: nos harás publicidad y tendrás conversación asegurada.
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